sábado, 3 de noviembre de 2012

La interpretación no tiene reglas

No importa lo que se cante, la voz de un gran artista siempre se reconocerá y brillará por encima de las demás.... ¿Cuál es ese misterio?  La voz, al igual que el ADN, tiene un timbre quasi único a su propietario, ese elemento que hace que reconozcamos una voz entre cientos que están cantando lo mismo. Hoy estaba tranquila en mi casa y siempre que puedo, escucho el programa "Palco en la ópera" de la Radio Universidad de Costa Rica, lo dejo correr y voy escuchando la música, pero hoy hubo algo que llamó poderosamente mi atención; sintonicé el programa tarde y aunque la música estaba sonando super que era Handel, quien escribió muchísimas óperas, conocidas muchas de ellas por los seguidores del estilo barroco, lamentablemente una minoría.  Repentinamente escuché una voz y dije, no puede ser.... seguí escuchando, el color, las inflecciones, su respiración, el fraseo, la pasión inconfundible de sus interpretaciones, ¿podría ser Domingo cantando Handel?.   No podía esperar, tuve un ataque de ansiedad por saber inmediatamente si lo que esos sonidos me decían era cierto.  Me fui a Google y realicé una búsqueda rápida con tres palabras claves y allí estaba el resultado, Placido Domingo en el rol de Bajazet de la ópera "Tamerlano" de Handel, en una grabación en vivo.

Mi sorpresa fue única y mi respeto a este gran músico y cantante llega a límites ya insospechados.  Un cantante que a sus setenta años sigue con una voz tan joven y pura como la de cualquier cantante que se encuentre en el punto más alto de su carrera, un cantante que debería ser el ejemplo a seguir de muchos, un cantante que sigue añadiendo roles a su repertorio como lo hace ahora cantando a Handel.  En un comentario de él mismo sobre esta producción dijo: "Bajazet es perfecto para mi voz.... ".  "En la vida real me encanta disfrutar, pero en el escenario ..... soy un masoquista! Entre más sufro, puedo entregar mejor el mensaje musical y los sentimientos"

Puede sonar raro, para los puristas del género, que una voz plena y potente interprete un género que nos han inculcado como ligero, transparente y "des-vibratizado" y que de repente está en una de las voces más potentes y bellas que ha dado el universo, manejando una técnica pura y precisa para el estilo.  Esto me da una gran alegría porque hace muchos años que me encuentro con una espinita en mi cerebro, cuestionándome muchas veces las "reglas de interpretación".  En la trayectoria de mi vida, en los múltiples oficios que he desarrollado y he aprendido, hay una constante que se mantiene y es que el ser humano no ha evolucionado tanto como se cree, todo lo contrario, nuestra evolución interna humana y espiritual se encuentra en un punto más bien entrópico.  Eso me lleva a otra conjetura, si no hemos avanzado tanto, creo que la música debe ser interpretada de acuerdo a como ella nos llegue a nuestro punto central del ser, viéndolo desde el punto de vista del interprete.  Claro que entiendo perfectamente el avance tecnológico y con éste la evolución de los instrumentos, cuerdas, maderas o bronces, para mejorar su sonido, pero la voz humana no ha pasado por esa evolución "tecnológica", ni tampoco la pasión, los sentimientos, la sensibilidad.... por esa razón me pareció extraordinario escuchar a Domingo entregando un mensaje musical lleno de pasión y sentimiento, e imagino que si Handel lo hubiera escuchado le habría gustado muchísimo, porque dejemonos de cosas, la música cambia según la época que vivamos, según las necesidades del ambiente que nos rodea, algunas armonías serán puras, otras serán incomprensibles, pero eso va de la mano con la evolución de la raza humana como sociedad.  Pero su esencia, su pureza, no cambia, sólo se transforma, tratando de ilustrar nuestros sentimientos, nuestras experiencias.

miércoles, 8 de agosto de 2012

La clase de canto

por Guadalupe González

Apenas asomaba el sol y Emilia ya se preparaba, hoy era un gran día pues tendría su primera clasede canto.  Fue un camino largo, tenía cientos de academias y escuelas que ofrecían esa especialidad y, habiendo pasado por varias, tenía la esperanza de que esta vez iba a ser la que finalmente le diera lo que ella tanto ansiaba, ser cantante.  Emilia no tenía ninguna idea de cómo sería esta vez, pues las experiencias anteriores no habían sido muy positivas; en la primera le pidieron un examen médico para liberarse de toda responsabilidad ante una pequeña ronquera que ella tenía, ese hecho le costó mucho, pues tuvo que ahorrar algún dinero hacerse el examen con un especialista todo para que le dijeran que estaba perfectamente bien, que era un poco de reflujo lo que le estaba afectando.  Al llegar de nuevo con los resultados le dijeron que mejor no se arriesgaban... Esta fue una desilusión muy grande, sin embargo continuó con su búsqueda y fue a otro lugar, allí le dijeron que tendría que esperar hasta que su voz estuviera madura.  En otro le dijeron que ella era muy linda y que ahí la llevaría al "estrellato", pero casi se estrella.  Hoy después de varios intentos y habiendo logrado ingresar a uno de estos institutos académicos va a dar inicio su primera clase de canto. - Buenos días - dijo la profesora, - ¿Cómo te llamás?, Me llamo Emilia - contestó con la voz entrecortada y emocionada. - Muy bien, vamos a empezar, cantame algo - Emilia se quedó paralizada pues no sabía qué hacer, entonces pensó un poco y preguntó - ¿Como qué?, lo que querás, lo que se te ocurra, si querés ser cantante tenés que saber qué querés cantar, ¿no te parece? - dijo la profesora en forma altanera, Emilia pensó un rato y con voz temblorosa empezó a cantar Vuelve a mi, una canción de Alejandro Fernández, y en los primeros segundos de la canción la interrumpió la profesora y le dijo...-chiquita, tiene que aprender mucho, usted no sabe cómo cantar, tiene que hacerlo así, - la profesora comenzó a cantar y Emilia escuchaba preguntándose cómo iba a poder repetir eso... Emilia tiene ya varios meses de estudiar canto y aún no ha logrado enentender cómo y qué debe hacer, se encuentra frustrada, confundida y piensa en que mejor entrará a la Universidad a estudiar formalmente pero allí se encuentra con que las condiciones son un poco más difíciles pues se supone que se deben tener algunos requisitos, pero que es imposible tenerlos si no ha pasado por una formación básica mínima.

Esta historia, es la de muchos jóvenes que desean estudiar canto y que se encuentran con una muralla infranqueable y es que hay demasiados maestros de canto, pero muy pocos saben cómo enseñarlo.  El canto es una de las ramas de la música más difíciles de enseñar, el canto es un instrumento natural que no podemos manejar, debemos saber cómo utilizarlo y cómo "sentirlo". 

Enseñar canto es un arte, y como todo en la vida, no es cualquiera el que puede hacerlo. Un cantante por el simple hecho de cantar, no se convierte automáticamente en una persona capaz de enseñar el canto. La enseñanza del canto se da después de un largo período de entrenamiento que consiste en escuchar, discernir, sentir, entender, etc. y podría casi asegurar, que los mejores profesores de canto que se han dado en la historia, no han sido cantantes, puedo recordar nombres como Ettore Campogaliani, maestro de Maria Callas y Mirella Freni, un maestro en el que la enseñanza era una extensión de su alma, de su espíritu. Un cantante puede enseñar a interpretar, marcar líneas de fraseo, etc.  Pero enseñar a cantar es algo muy diferente.

En Costa Rica, muchos maestros se preocupan por constatar cuánto es capaz un alumno de subir, averiguar cuál es la nota más alta que puede alcanzar, esto lo hacen mayormente al inicio de las lecciones, sin que el alumno tenga la más mínima idea de lo que está haciendo.  Sin embargo, se preocupan un poco menos por pensar en el apoyo del sonido, en la colocación, y en lo fundamental, la respiración.  Sin aire no hay apoyo, sin aire no tenemos sonido, sin un apoyo sólido y constante de la columna de aire no tenemos proyección; si alguna de estas condiciones falla entonces no tenemos sonido, o sea no hay canto.  Es casi como una ecuación matemática, pero créanme, es "la ecuación".

Yo muchas veces comparo el acto de producir sonidos a la acción de tocar el violín; es tan ilustrativo que  lo comparto con ustedes: el instrumento en sí es nuestra cabeza junto con la traquea, los pulmones y el músculo del diafragma, a esto agregamos las cuerdas vocales y ahora el arco con las cerdas son nuestra columna de aire que rozarán las cuerdas y viajarán a la cavidad bucal y saldrán para llegar a cada rincón del salón en el que se produzca este sonido.  Esta ha sido una de las imágenes que más me han ayudado para lograr que los alumnos entiendan cómo se produce el sonido.  Ahora volviendo a Emilia ella llega a su clase y la ponen a cantar una canción, luego le dicen algunas palabras y de allí pasan a que ejecute una escala simple y la suben y la suben y la suben hasta que ya no pueda subir más, se raspe las cuerdas, seguramente se le saldrán las lágrimas, no porque llore, sino porque se activarán los lagrimales, tocerá y se sentirá malísimo porque no pudo hacerlo.  El/la profesora le dirá, muy posiblemente, que no apoyó y aquí comienza el calvario para los estudiantes, ¿Cómo se apoya? ¿Qué es apoyo? Se puede explicar de mil formas, pero lo difícil es lograr que el alumno entienda, en su cuerpo, cómo se apoya y, sobretodo, qué se siente al apoyar. Algunos "sacan su estómago", otros lo meten, pero lo importante no es eso, es lograr que el alumno sienta qué es lo que hace cuando se apoya.  El apoyo es de las cosas más difíciles de poder explicar, hay métodos poco convencionales para explicarlos, pero que son muy explícitos en su descripción, para algunos esto funciona, para otros funcionará otra cosa. Lo importante es que el profesor tenga el conocimiento y la experiencia para lograr llegar al alumno y evitar que éste se frustre.

Otro de los puntos a recalcar en la enseñanza del canto es que no se puede marcar por estilos, es decir,  no se enseña a cantar música popular o música lírica, un profesor enseña a utilizar el instrumento vocal;  una vez que la persona aprende a utilizar su instrumento, decide lo que quiere cantar.  Cuando se maneja correctamente el instrumento el vocalista es capaz de interpretar cualquier género, tal vez una excepción sean el gospel, el jazz o el rock, en el que se debe aprender una técnica particular y especial para que el daño a las cuerdas sea el menor posible. 

El mal uso de la voz puede causar muchos daños, el más común entre ellos son los nódulos y los
pólipos, lo que produce que las cuerdas no se junten y dejen espacios por donde se filtra el aire produciendo un sonido similar a la disfonía. Es inconcebible que un cantante que posea una técnica
vocal sólida, padezca de nódulos.

Mi consejo a los estudiantes de canto es escuchar, comparar, analizar, entender, sentir; sobre todo
esto último, sentir.  El canto es un aprendizaje en el que una de las cosas más importantes es analizar lo que se hizo a nivel físico y cómo se hizo.  El profesor es el conductor que indicará cuándo el sonido fue producido de manera correcta, el maestro enseña las bases, cómo respirar, qué es apoyo y cómo debe el alumno sentirlo.

Mi consejo para mis colegas, los maestros de canto,  es que recuerden que los seres humanos somos diferentes, y todos sentimos en forma diferente las sensaciones en nuestro cuerpo.  Una sensación a la hora de apoyar un sonido, es sentida y definida en forma diferente por diferentes personas. Y hay algo contundente en este ejercicio de enseñar a cantar:  un maestro nunca acaba de aprender, el canto es un proceso de maduración que dura toda la vida, nunca termina, es un camino largo lleno de satisfacciones muy gratificantes, pero a la vez un camino que exige esfuerzo, constancia, mucha disciplina, pero sobre todo una gran dosis de amor hacia lo que se hace.

domingo, 15 de abril de 2012

Cantantes: ¿músicos o no músicos?

Por Guadalupe González

Una de las cosas que más me ha costado entender en mi, no corta, carrera, es el por qué cuesta tanto que un músico sea considerado un profesional, con todo lo que esta palabra encierra, o sea, poder pretender tener un salario, pensar en retirarse algún día y saber que tiene una vejez asegurada, que puede enfermarse y saber que será atendido y que puede tener los medios para ello; pero más preocupante es el no poder entender por qué los cantantes ni siquiera son considerados músicos, un poco si se quiere, la "clase menor" de la "especie musical".  Es muy simpático porque cuando uno está en una reunión siempre se le pide al que toca algún instrumento, no sé... que toque la guitarra, y luego escuchamos expresiones como "toca tan bonito", "es tan artista", y no que los comentarios estén mal, todo lo contrario, esos comentarios son, generalmente, una de las pocas formas en las que los músicos tienen la oportunidad de saber que lo que le ha llevado tantos años perfeccionar, construir, entender y mantener, tiene valor.

Ahora yo me pregunto, nadie le dice a un futbolista, en una reunión social, que les haga uno de los pases que él sabe hacer para meter un gol, al menos no creo que nadie lo haría, o tal vez que les enseñe la técnica que utilizan para hacer una "finta" cuando caen... o no sé...

Ustedes se preguntarán y que tiene que ver un futbolista o un deportista con un músico o artista, pues no se me sorprendan con la respuesta, tiene todo que ver.  Para eso comenzaré a tratar de explicar un poco cómo es que se forma un cantante y que requisitos, sacrificios, ejercicios, horas de ensayo y estudio deben pasar antes de poder ser un artista, un cantante, un instrumentista, un músico.

Pero bueno, ¿Qué hace un cantante para aprender a cantar? Esta es un pregunta muy extensa y no muy fácil de contestat, pero trataré de ser lo más clara posible. 

Durante los 4 años de estudio en la Academia de Arte Lírica de Osimo tuve oportunidad, no sólo de ser formada por los mejores profesores sino de aprender de ellos el arte del canto. Tuve la oportunidad de asistir durante 9 horas diarias de Lunes a Sábados y allí escuchar muchísimas voces, que en su mayoría, venían de sus países con un nivel académico muy alto, lo que en nuestro país serían Licenciados en canto, estos cantantes venían de Corea, China, Filipinas, Brasil, Argentina, Italia, Japón, Rumanía, etc. etc.... barítonos, tenores, bajos, sopranos, mezzosopranos, bajos buffos, contraltos... enfin tenía frente a mi una escuela a mi entera disposición para aprender y eso fue lo que decidí, aprender de cada uno de ellos, entender cómo se hacen las cosas, cuáles eran sus problemas, sobre todo cómo los resolvían y cómo lograban hacer cosas asombrosas con su voz. Asistía a clases de técnica vocal, repertorio, expresión corporal y algo que me sorprendió, deporte, si hacíamos ejercicios todos los días, corríamos, hacíamos lagartijas y muchos muchos abdominales, he de confesarles que esa fue la parte que menos me gustaba, pero fue la que me ayudó más pues perdí una gran cantidad de peso y me puso en forma.  Hablando con el profesor de gestualidad, el Mº Paolo Mosca, que en realidad es preparador físico, me explicó que la preparación del cantante tiene  mucho que ver con una excelente preparación física.  El cantante sufre un gran desgaste de energía calórica y física en cada una de sus presentaciones. En un estudio que él había liderado, se llegó a comparar que el esfuerzo físico de un cantante que interpreta una ópera es comparable al corredor de una maratón completa, mientras que el concierto equivaldría a la media maratón. No estoy bromeando, esto es trabajo en serio.

Si me van siguiendo podemos ver que tenemos larga lista de tareas para aprender y ejecutar. Otro escollo a superar es la capacidad pulmonar, o sea la cantidad de aire que una persona puede respirar de allí la natación, nos enseña a aumentar nuestra capacidad pulmonar.  Luego viene la parte principal y es aprender a utilizar el instrumento, uno de los más finos y complejos que existe; uno de los más maravillosos, y frágiles, no tiene repuesto y sus cuerdas aún no he escuchado de transplantes, por lo tanto es único e inherente a cada ser humano.  Para ser un cantante tiene que existir una disposición y aceptación de vida, cuando uno se convierte en cantante, en cierta forma se casa con su profesión.  Y esta es una profesión dura, de muchos cuidados, desafíos, pero  también de muchas alegrías y satisfacciones.

Cuando recibo una persona que expresa su interés en cantar, la pregunta que le hago es ¿Qué es lo que quiere del canto? Con esto intento saber cuáles son sus aspiraciones y lo que espera. Algunas respuestas son, quiero cantar como Andrea Boccelli, otros dicen: quiero cantar las canciones de Shakira, no quiero cantar ópera... y así por el estilo en una amplia gama de intereses y deseos.  Especialmente con aquellas personas que lo que quieren es dedicarse a cantar popular, me es difícil hacer que entiendan que para cantar, cualquier cosa, hay que aprender a "tocar" el insrumento, entendieno tocar en todo lo amplio de su significado musical, tocar, saber manejar, saber entender, conocer y sentir la voz.

La voz, entendida como un instrumento, hay que aprender a tocarla y, sobretodo, a sentirla; porque se toca desde dentro y aquí es donde está la complicación. Un instrumento que no tiene pistones en dónde crear las notas y sus dos cuerdas no pueden ser punteadas, como la guitarra, o frotadas por el arco como en los instrumentos de cuerda, sin embargo todos esos elementos están presentes sin que existan concretamente.  Es por estos conceptos que el estudio del canto se convierte en una labor ardua y difícil, tanto de parte del alumno como del profesor, lograr explicar, en todo su significado, el complejo, y a la vez sencillo, uso del instrumento vocal.

He visto proliferar en el país, y no con desagrado, las academias musicales y los profesores de canto, pero a la vez veo los resultados, cuando por casualidad alguien me contacta para ser escuchado o para continuar con  su entrenamiento, y me sorprendo y me asusto, de ver que la formación que estas personas reciben no está clara, muchas veces me he puesto a hablar con profesores que, en sí mismos, no han logrado resolver muchos problemas técnicos de fácil solución, y esto me preocupa, porque muchos de estos muchachos y muchachas tienen una gran confianza en lo que están haciendo y, cuando llega el momento de demostrar sus aptitudes, fallan o no ven coronadas sus expectativas con el éxito, y eso es muy difícil de asimilar cuando uno es joven y tiene la confianza de hacer bien las cosas. 

Creo que en uno de mis pensamientos anteriores había dicho que cualquiera puede cantar, y sí, cualquier persona puede aprender a cantar, pero hacer música con la voz es otra cosa, eso de hacer música lo dejaremos para otro capítulo en el que trataré de abordar los caminos de la interpretación y el alcance del instrumento.  Quiero finalizar citando a Ricardo Muti, que en sus palabras de agradecimiento al entregársele el premio Músico del Año por Musical America dijo: - "..la música, los sentimientos, no las notas, las notas son la expresión concreta de los sentimientos, hacer música es muy, muy difícil".

jueves, 29 de marzo de 2012

Los Veranos Sinfónicos de la OSN

Por Guadalupe González

Hola a todos, sí, ya sé, he estado un poco lenta en actualizar, pero acá estoy de nuevo.  Tengo dos temas, pero voy a desarrollar el más retrasado, mi asistencia al concierto que ofreciera la Orquesta Sinfónica Nacional en el Parque Recreativo Juan Mora Porras de Ciudad Colón, el pasado 1º de marzo a las 8:00 p.m.  Este concierto, fue uno que disfruté muchísimo por varios motivos.  Este concierto se realizó en el Parque y estaba repleto de público de todas las edades, un público que, en una noche muy fría, decidió salir con su familia y pasar un momento diferente, un instante lleno de música, una música compuesta por un repertorio muy variado y lleno de músicos que dejaron ver esa noche, que en Costa Rica tenemos mucho talento, y tenemos grandes artistas y grandes intérpretes, que anhelan tener la oportunidad, única en la vida, de cantar con una Orquesta Sinfónica, y que mejor si lo podemos hacer en casa con nuestra magnífica orquesta.  Bueno, pero voy por partes, nos costó un poco llegar porque ese día habían comenzado a cobrar el peaje hacia Ciudad Colón, por lo que se hicieron "algunas presas" y como si fuera poco, algunos conductores, un poco ansiosos, decidieron pegar sus autos, con el consabido atraso.... pero bueno a mí eso no me importaba, se estaba haciendo tarde y el concierto iniciaba a las 8:00 así que tuvimos que armarnos de paciencia y, por supuesto, cuando llegamos ya había comenzado.

Escuché, mientras parqueaba, las notas impulsadas por una brisa, nada ligera ciertamente, que empezaron a llenarme de una extraña alegría, sonaba muy bien, la voz del barítono José Arturo Chacón llenaba el parque acompañado por la Orquesta Sinfónica, luego se le unió Sofía Corrales, una voz de soprano maravillosa, cantaban un dúo de la ópera Don Pasquale.

Para variar no me acomodé con el público, sino que me fui "tras bambalinas", creo que ese es un derecho que me he ganado después de cantar con esta orquesta por tantísimos años, además que he de confesarles que como público soy pésima.  Desde allí pude observar a los asistentes, estaba disfrutando de ver a la gente disfrutar, de pronto, pasó algo que no esperaba, Marta Fonseca saltó al escenario junto con Bernal Villegas y entonces comenzó la magia, estaba escuchando un concierto en el que la música, en casi todas sus expresiones, estaba presente, rock, salsa, zarzuela, ópera, sinfónica.....  Un gran desfile de amigos queridos y entrañables, a los que no veía desde hacía no sé ni cuántos años y me dejé llevar por aquello que todos estaban haciendo, creando, y dándose por completo a un público que los amaba, Adrián Goizueta, el gran maestro, los boleros en la voz de Alfredo Poveda, la Salsa Sinfónica de Walter Flores... en fin, veía y sentía como las personas, que presenciaban aquel desborde de emoción y de disfrute, en medio de un frío espantoso, de repente convirtieron ese momento en uno en el que se generó calor, el calor que emanaba de toda la emoción que crecía de pieza en pieza. Realmente el viento, el frío, todo fue obviado ante la alegría y emoción que este público, enardecido por la música, iba sintiendo y creciendo a como avanzaba la noche.  Allí estaba yo, disfrutando de aquella embriaguez, sin cerveza, sin mariguana, solamente disfrutando, ah, y no puedo dejar de compartir la frase que dijo Bernal al terminar su actuación con Marta y cuando se disponía a bajar del escenario escuché cómo, pensando en voz alta se dijo "esto es un sueño hecho realidad".  Me encantó y me emocionó escucharlo, porque sabía perfectamente que tenía toda la razón, y claro que era un sueño hecho realidad, no todos podemos darnos el luja de cantar con una orquesta sinfónica, con un director muy joven y de gran experiencia internacional, con músicos nacionales, en un concierto lleno de frescura y de música bella para todos los gustos.

Mi más sincera felicitación vaya a las personas que hacen posible este tipo de cosas para organizar espectáculos de calidad y llevarlos a los lugares en donde no siempre llegan.  Felicidades a mis colegas, amigos y maestros por una noche bella, una noche llena de música y de alegría.

jueves, 16 de febrero de 2012

Una noche inolvidable con Gaviota

Por Guadalupe González

La noche de hoy, 16 de febrero del 2012, fue, y seguirá siendo, una noche inolvidable. Aquellas personas que me conocen saben que soy medio quitada para ir al teatro, no sé, no sirvo como público, porque como diría mi colega y amigo Carlitos Guzmán, a uno le pican los pies, pero no por estar confortablemente sentado en la platea, al contrario, divirtiéndose como un enano en el escenario, y eso fue lo que viví esta noche en el Teatro Melico Salazar, al asistir al “opening” del concierto titulado “Gaviota Dúos Virtuales” y he de confesar que me asaltó la curiosidad, porque sé lo difícil que es poder adaptar un vídeo a una orquesta en vivo, alternando sus partes entre cantantes en vivo y vídeos.

Este nuevo vuelo que Gaviota ha emprendido iba a ser un vuelo largo e intrincado, lleno de corrientes imprevistas, con las que lidiaron perfectamente con un excelente plan de vuelo, además de que cuentan con un equipo de primera, que los respalda y conoce al dedillo.

El espectáculo inició puntual y el público abarrotaba la platea, entre ellos incluidos los integrantes del Coro Maravilloso, que en algunos momentos acompañó con gran alegría la participación del Conjunto.

Para dar a conocer un poco la técnica que se implementó, es un método que es conocido como Mash-up y se ha practicado en múltiples formatos desde los años 60s y lo que hacían eran adaptar dos piezas de dos conjuntos o cantantes y montarlas una sobre otra creando así una nueva, luego,del 2005 en adelante los grandes cantates lo depuraron al convertirlo en un dúo, es famoso el de Celine Dion con Frank Sinatra o el de Natalie Cole con su padre Nat King Cole. Hoy Gaviota se arma de valor y da un gran paso y nos trae la primicia a Costa Rica, y creo que sin lugar a equivocarme, lo han hecho brillantemente.

Ha sido maravilloso el trabajo de Danilo Guzmán en la edición de los videos y sincronización de entradas, el maestro Carlos Guzmán se puso una flor en el ojal al manejar las diferentes tonalidades, que fueron maravillosamente interpretadas por los diferentes cantantes. No es fácil calzar videos de hace 30 o 40 años o un poquillo más con artistas que tienen sus características vocales propias y que no pueden ser manipuladas, sino respetadas y el grupo en vivo es el que se adapta a ellos, esa es la parte interesante, el juego lindo es el de darse el lujo de pararse en un escenario y cantar a dúo con aquellos que hicieron la historia musical del mundo en la musica pop.

No puedo dejar pasar lo que deben haber sentido entrar en la primera pieza y que el sonido de Willie S. Granados no funcionara, pero nada que no se pudiera arreglar de camino y así sucedió, he de anotar que este joven me sorprendió con su exquisita voz y gusto para cantar, memorable cantando a dúo con José José. Domenico Veri, tiene un tono y estilos muy italiano que le vino al pelo cantar con todos los grandes del canto pop italiano como Modugno, Claudio Baglioni, Adamo y Bella y tengo que conceder que la canción que compuso, “Ya no sé qué hacer” está muy bonita. Me encantó Quique y Dyango con "El Primer Beso", que le valió el reconocimiento, más que merecido, por el público presente, grande con Raphael y muy especial con Gilberto Hernández, otro grande de la canción popular costarricense. Un toque excelente fue el dúo de Sara Brightman y Andrea Bocelli cantando con Willie, esa gran pieza, "Con te partiró". Lindo el toque de Ramiro junto a Leonardo Fabio “O quizás simplemente le regalo una rosa”, premiando con rosas a los asistentes que lograron atraparlas al ser lanzadas desde el escenario.

Carlos se reservó para brindarnos sus grandes éxitos y las canciones que disfruta más como Soy tico, Cantares con Serrat y el insuperable trío con Claudio Baglioni y
Domenico Veri, en el Estadio Ricardo Saprissa.

Sólo quiero hacer una pequeña anotación y es que la voz de las chicas estaba demasiado baja, y ya que las pobres deben estar de pie durante todo el espectáculo, con unos tacones altisísisimos, pues que los coros y sus participaciones estén un poco más integradas al conjunto. Tal vez el sonido estuvo un poco fuera en algunos puntos, y sé que lo podrán corregir para las próximas dos funciones.

Fueron casi dos horas y media de música con un brevísimo intermedio mediático para que los músicos pudieran estirar las piernas y volvieran a tomar su puestos para hacernos viajar en sus alas, como siempre lo hacen, con amor, trabajo, disciplina y pasión brindándonos la canción “Twist and Shout”de los Beatles que todos obedientes cantamos y gritamos.

Amigos de Gaviota eramos todos los “cuasi adolescentes” que abarrotábamos el teatro, que cantamos y hasta bailamos con las piezas de cuando eramos un poco más jóvenes, los que estábamos sumidos en cada una de las notas que, con atrevimiento sacábamos para acompañarles y sentirnos parte de este espectáculo tan bien montado.

Les deseo la mejor de las suertes en las dos próximas funciones y espero que muchos costarricenses vayan a apoyarles y a disfrutar de la música de todos los tiempos, la que, creo yo, era música linda y llena de sentido. Sigan volando alto y no olviden llevarnos siempre en sus alas, alas suaves llenas de música y de armonías, de amor pasión y disciplina, pero sobre todo profesionalismo.

domingo, 11 de septiembre de 2011

El canto coral y el XII Festival Mundial de Coros de Puebla, México

Cantar en un coro es una de las experiencias humanas más enriquecedoras y gratificantes que se puedan tener. Unir dos o cuatro o trescientas voces, logra hacer que el ser humano crezca interiormente y dé rienda suelta a sus emociones más íntimas e insospechadas, con solo dejarse llevar por la música.

El canto coral, se podría decir que es una de las actividades musicales menos costosas, pues no hay instrumentos externos involucrados para lograr su desarrollo. El instrumento lo poseemos todos, lo que necesitamos es lograr crear conciencia de que cantar a coro no es una cosa vanal, fácil e inclusive sin sentido.

Lograr un conjunto coral de excelencia es casi como conformar la mejor selección nacional de fútbol, o de cualquier otro deporte. Es la unión de voces que, con guía, disciplina y trabajo pueden lograr resultados sorprendentes.

Recién regreso de un viaje de 9 días a Puebla, estado de México, en el que participe con mi grupo, Quadrivium Ensamble en el XII Festival Mundial de Coros de la Ciudad de Puebla. Este Festival trabaja bajo el lema "... el canto coral hermana los pueblos..." Esta es una frase llena de contenido y si la contextualizamos dentro de la época que estamos viviendo me pongo a pensar que realmente la música coral podría, efectivamente, colaborar en la lucha contra la violencia, la droga, y la intolerancia, y mil cosas más que no permiten que podamos crecer como mejores seres humanos.

Este Festival contó con la participación de 9 agrupaciones corales de 8 países, Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Polonia, Puerto Rico, Suiza, Venezuela y México, como país anfitrión. Este es un Festival muy diferente pues ofrece la posibilidad a los grupos participantes de poder llevar su canto a diferentes municipios, de esta manera los grupos están expuestos a las costumbres, comidas y tradiciones de estas localidades. Esto enriquece muchísimo pues nos da la posibilidad de acercarnos y hablar y compartir con pueblos y comunidades, que de otra forma, nunca conoceríamos. Estos intercambios nos hacen crecer y mejorar como seres humanos que somos, y a la vez le muestra a personas que están muy lejos, que el mundo no es tan grande ni tan diferente como creemos. El nuestro es un mundo lleno de paralelismos y similitudes increíbles, separadas únicamente por palabras o regionalismos únicos para cada población, pero en el fondo somos iguales.

En cuanto a nuestra participación, me dio la oportunidad de averiguar cómo estaba el coro, que fundé y dirijo, desde hace 2 años y medio, con respecto a otras agrupaciones y puedo decir, casi sin miedo a equivocarme, que hemos avanzado tremendamente.

Venimos de este Festival con una llamita encendida dentro de nosotros con ganas de hacer en Costa Rica un verdadero Festival Internacional, sabemos los problemas con que nos encontraremos, especialmente financieros, pero creemos que el país tiene que ver las posibilidades infinitas que tiene el canto coral y, a la vez, darse cuenta de la cantidad de problemas sociales que se podrían resolver apoyando actividades de este tipo en el país.

Las soluciones a nuestros problemas, tanto sociales como económicos, las tenemos frente a nuestros ojos y, por "comodidad", las pasamos por alto ante el temor de no poder manejar un mundo más parejo y equitativo en donde todos podamos vivir mejor y en paz. Pensemos un poco en todo lo que solucionaríamos con tratar de reducir la violencia, la prostitución infantil, el desinterés social, etc. con sólo ponernos a cantar un poco más, dicen por allí que "quien canta su mal espanta", entonces cantemos, pongamos a cantar a nuestros hijos, abuelos, padres, madres; dejemos que lo más íntimo de nuestro ser sea capaz de liberarse y darse a corazón abierto para poder lograr un mundo lleno de alegría y belleza, de amor y prosperidad, de fe y esperanza. Suena muy simple y hasta utópico, pero si vemos el vídeo del grupo de los Scholares Minores pro Musica Antiqua de Poniatowa, Polonia, en el que niñas de 6 a 18 años interpretan el difícil arte de la Música temprana y renacentista con maestría y amor, nos damos cuenta que el proceso disciplinario, educativo y familiar de cada una de esas niñas, emerge en cada espectáculo que presentan. Cada una de ellas tiene que cumplir con horas de educación formal, y como si fuera poco, deben dedicar horas al aprendizaje de la música, el canto, la danza, etc. Eso no les impide ser niñas, juguetonas y ávidas por descubrir el mundo que las rodea, pero hay algo que las diferencia de las otras, y es la paz y la inmensidad que llevan dentro de cada una al poderse expresar con la música.

Esas mismas niñas que disfrutamos al verlas cantar se volvieron en frágiles estrellas que, al despedirnos el sábado 10 de setiembre de 2011, lloraron en nuestros brazos al ver como los lazos que habíamos construido durante 9 días se veían repentinamente cortados; su aventura había terminado y todos aquellos que al principio fueron extraños, se convirtieron en familia, amigos, ya no eramos extraños eramos seres humanos envueltos en el sentimiento más puro, el amor. Pero al final de las lágrimas quedó la seguridad de que tanto en sus corazones como en los nuestros quedaba el cariño y la alegría compartidas durante el Festival en el que nos hermanamos y nos entendimos, sin hablar el mismo lenguaje, solamente comunicándonos con una sonrisa y el idioma universal de la música y el canto.


miércoles, 24 de agosto de 2011

Sobre Carmen y sus consecuencias

Mucho se dijo, opinó y argumentó, sobre la puesta en escena de la ópera Carmen de Georges Bizet. Esta es una de las obras líricas más conocidas en el mundo entero y su protagonista, una de las más chineadas y conocidas de los escenarios mundiales, esta obra está basada en la novela homónima, escrita en 1846, por Próspero Merimée.

Antes de entrar en detalles tendríamos que tratar de entender quién es Carmen. El personaje tantas veces interpretado en escenarios grandes y pequeños. El libreto nos dice que Carmen es una mujer que trabaja en una fábrica de cigarros, pero la verdadera identidad de ella la encontramos en los diferentes pasajes musicales que componen la obra. La entrada de Carmen inicia con el aria L’amour est un oiseau rebelle (El amor es un pájaro rebelde), esta aria nos describe a Carmen en su más íntima fibra. Si la analizamos nos damos cuenta que existen elementos como pájaro, símbolo de libertad, reacciones como la rebeldía; en sus frases nos dibuja a una mujer ardiente y apasionada, que selecciona antes de ser elegida y que aparta antes de ser apartada. Una mujer dueña de sus actos, viva y llena de vida, de convicciones propias y totalmente en control de las situaciones. En pocas palabras esa es Carmen, no importa en que época o estrato social la ubiquemos, siempre seguirá siendo Carmen porque su esencia no puede ser obviada ni borrada. La Carmen que nos presentaron estuvo, a mi parecer, muy lejos de ser la Carmen que todos amamos, una Carmen sensual, no confundir con vulgar, una Carmen que mata de una mirada y derrite témpanos a su paso. Nuestra Carmen era una mujer poco seductora, temerosa y esquiva, en muy pocos momentos la sentí dueña de la situación y en cuanto a don José, me pareció que le faltó la inocencia pueblerina que tal vez es su mayor característica.

Esta ausencia de Carmen, en la presentación de la Compañía Lírica Nacional, se podría atribuir a un concepto escénico un poco turbio y que no logró tejer el hilo conductor que nos mostrara la nueva ubicación temporal de una manera más eficiente y lógica. Esta idea no es nueva en el mundo del teatro, pues este tipo de cambios temporales en las óperas, se viene dando desde mediados de los años 80’s, no sólo en Europa, sino también en los grandes escenarios americanos tanto del Norte como del Sur.

También podríamos decir que quedó muy expuesta la obvia inexperiencia de los cantantes, quienes tuvieron que realizar un esfuerzo muy grande para lograr hacer, de lo que considero un experimento, de su trabajo, una presentación digna, pero al fin y al cabo no profesional.

Hay que ser muy cuidadoso cuando se presenta un montaje de este tipo y en estas condiciones porque, antes que nada, está el respeto al público, un público conocedor, porque no podemos negar que actualmente existe un público que está más que expuesto a las puestas en escena en todo el mundo, gracias a las redes sociales existentes que contribuyen compartiendo tanto lo que nos heredaron los grandes artistas del pasado, como lo que hacen los de hoy en día. Luego está el respeto a nuestra profesión, nosotros como cantantes debemos ser respetuosos y cuidar de nuestro arte, un arte tan sublime y tan ligado al espíritu humano.

Hoy en día el canto se puede decir que está bendecido con grandes voces y grandes cantantes, las épocas de los “divos” o únicos, ha quedado atrás y hoy en día la competencia es muy grande y sólo aquellos que tienen la suerte de ser elegidos podrán convertirse en un nombre reconocido mundialmente, aquellos que tuvieron la dicha de no sólo tener una bella voz e inteligencia, sino que poseen ese raro don de poder transmitir y alimentar las almas de espectadores ávidos de belleza y emociones que les hagan olvidar, por unas horas, un mundo convulsionado y cada vez más violento y les dé la posibilidad de transportarse a otro ámbito, lleno de magia y de belleza.

Cuando revisamos el pasado de la Compañía Lírica Nacional, desde los años 70’s fecha en la que se ubica la revolución musical del país, vemos que los primeros pasos son dados por aquellos amantes del canto lírico, liderados por Oscar Scaglioni, barítono italiano, y Romas Jonis, bajo alemán, que por ventura nuestra aterrizaron acá y se dieron a la tarea de iniciar lo que, a través de los años, daría sus frutos, los mismos que dieron lugar a la salida de jóvenes que querían convertirse en exponentes de este arte y que contaban con las herramientas para poder llevar a cabo sus sueños.

Estos jóvenes se convirtieron en los “tutores” e “inspiradores” de las nuevas generaciones de cantantes y son los mismos que, aún hoy, a más de treinta años de luchas y demostraciones internacionales de su arte y capacidad, siguen luchando en silencio por hacer entender que el arte del canto es quizás tanto o más complejo que el estudio de un instrumento y que han enfatizado en la necesidad de que en nuestro país se pueda contar con una Academia Superior de Canto, en la que aquellas personas interesadas y dotadas con un instrumento que pueda alcanzar un nivel adecuado, puedan aprender este difícil arte. De esta manera podremos contar con cantantes preparados y dignos representantes de este género musical en todos los niveles.

Las consecuencias, diría yo positivas, que fueron generadas por este montaje han sido muchas. Independientemente de que se han herido susceptibilidades y se ha faltado el respeto a profesionales de alto nivel en el país, pero algo que he aprendido es que no debemos hacer leña del árbol caído y al contrario tratar de construir algo positivo de todo esto, que de este “experimento” podamos aprender todos. Una de las lecciones sería que ha quedado demostrado que no tenemos en el país una escuela que pueda preparar tanto a cantantes como a pianistas acompañantes, directores de escena, vestuaristas, maestros repasadores, etc.; que la Compañía Lírica Nacional debe ofrecer, además de presentaciones de calidad, aunque sea una vez al año, y sin dejar de lado las limitaciones de presupuesto con que cuenta, la posibilidad de que los cantantes, a través de conciertos y recitales en diferentes comunidades, puedan afianzar sus conocimientos técnico-vocales y a la vez den a conocer su arte, en todas sus expresiones, ópera, lied, zarzuela, música coral, etc.

Difiero de lo expresado respecto a que en el país no teníamos cantantes y que de los 70 que se presentaron a audicionar se seleccionó lo mejor. Creo que en Costa Rica tenemos muy buenas voces, todas deseosas y sedientas de aprender y eso lo puedo asegurar desde mi posición de profesora y preparadora de cantantes y de grupos corales. En los últimos años en que he estado en contacto con el ambiente musical del país, me he dado cuenta que el estudio, la disciplina, el trabajo duro, dan sus frutos. Me asombro ante la falta de apoyo y de ayuda a los grupos líricos que tratan de emerger organizando proyectos comunitarios y realizando puestas en escena que, si bien tienen pocos o muchos defectos, no se pueden dejar de reconocer, porque es un camino difícil y un esfuerzo grande que hacen para poder salir adelante y poder hacer lo que más les gusta, cantar.

No debemos quedarnos rezagados, tenemos que cambiar la manera de pensar y abrirnos a repertorios más amplios y diversos que nos den la oportunidad para que muchos puedan participar de su difusión. Debemos respetarnos mutuamente y juntos lograr construir un mejor nivel para todos. Debemos lograr que nuestras voces unidas consigan ser escuchadas para, de esta manera, lograr sentar las bases para una sólida preparación de cantantes en el país. Tal vez esta puesta en escena de Carmen, sea un detonante para lograr concientizar a los que en el país toman decisiones respecto al canto lírico, que hay mucho que hacer y mucha tela que cortar antes de lograr hacer una obra de arte de verdad.